En esta sección se irán recopilando los testimonios relatados por las personas que han elegido a la Homeopatía para tratar a sus animales de compañía, luego de haber probado infructuosamente otros tratamientos o porque los pacientes fueron desahuciados, encontrando en esta ciencia y arte de curar una última oportunidad de recuperación.
Respecto a la Homeopatía, se ha generado una serie de cuestionamientos, desde la veracidad del medicamento homeopático, hasta la duda sobre la existencia de la energía vital en el organismo del paciente, capaz de ser equilibrada por las medicinas homeopáticas. Sabemos que la Homeopatía no es aceptada en muchos países por este motivo, en verdad es una ciencia muy avanzada para la época. Para su comprensión es imprescindible aceptar el concepto vitalista (la energía vital es la fuerza que anima y gobierna al organismo) y también entender el poder maravilloso que desprende cada sustancia al diluirla y agitarla mas allá de número de Avogadro, dejando plasmada su huella en el agua, a pesar de no encontrarse en cantidades demostrables químicamente.
Actualmente no existen aparatos o técnicas precisas que expliquen o demuestren “científicamente” los mecanismos curativos que desencadena el remedio homeopático sobre los seres vivos, nuestra mayor evidencia son los pacientes curados, ellos en si mismos son el verdadero testimonio de las virtudes terapéuticas que posee la Homeopatía.
El tratamiento homeopático en personas cuenta con cuestionamientos que no están presentes en medicina veterinaria, los cuales pueden actuar como efecto placebo y producir resultados favorables, poniendo en tela de juicio la eficacia del remedio homeopático:
En medicina veterinaria, carecemos de los dos efectos placebos descriptos anteriormente:
La evidencia de casos curados con la medicina homeopática aplicada en animales, es el mejor testimonio para demostrar el poder curativo de los remedios homeopáticos, estando libre de cuestionamientos tales como el efecto placebo.rr
Veamos algunos casos:
Dermatología
Neurología